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miércoles, 5 de mayo de 2010

Vale la pena cuidar los zapatos

Vale la pena cuidar los zapatos


EL QUE uno cuide de sus zapatos es provechoso de muchas maneras. Entre otras cosas sirve para ahorrar dinero. Los zapatos bien cuidados no tienen que ser reemplazados tan a menudo.

También, si se les suministra el cuidado apropiado los zapatos siempre se verán bien cuando uno se los pone. Realzarán la apariencia de uno, en vez de afearla.

Pero quizás el mayor provecho estribe en que los zapatos bien cuidados duran más y son más cómodos. Esto puede tener un buen efecto en la salud y el bienestar de uno.

Al comprar zapatos

El tiempo para comenzar a ejercer cuidado es cuando uno compra los zapatos. Es prudente obtener zapatos de buena calidad. Es verdad que su costo inicial quizás sea más elevado. Pero a la larga valdrá la pena económicamente. Uno podrá usarlos por largo tiempo, poniéndoles tres o cuatro suelas nuevas antes de que se desgasten los zapatos. Y, además, siempre se verán mejor y se sentirán más cómodos.

Por lo general se favorece al cuero para los zapatos, porque antes le sirvió de piel a un animal vivo. Tiene muchos poros microscópicos. De modo que deja que el aire fresco entre en el zapato y salga el sudor. “Respira.” Este intercambio de aire y humedad a través del cuero es saludable y cómodo para nuestros pies.

Por supuesto, hay personas que compran zapatos de materiales artificiales. Aunque es evidente que esos zapatos no “respiran” tan bien, si es que acaso lo hacen, y por eso tienden a hacer que los pies suden más, a algunas personas les parece que tienen sus ventajas. Por ejemplo, pueden ser más baratos. También son mucho más impermeables. Pero los reparadores de zapatos por lo general dicen que los zapatos hechos de cuero son los mejores.

Si usted decide comprar zapatos de cuero, hay ciertas cosas que debe examinar dentro del zapato. ¿Es el cojincillo del talón de cuero verdadero? ¿También lo es la plantilla, la parte sobre la cual descansa la parte anterior de la planta del pie? ¿Qué hay del forro del talón? En los zapatos de calidad todas estas partes son de cuero. Pero en muchos zapatos se usa cartón u otros materiales inferiores. Estos materiales impiden la evaporación, y se deterioran más aprisa que el cuero.

Voltee el zapato y examine la parte inferior. ¿Hay costura a máquina que asegura la suela exterior a la vira, la tira angosta de cuero alrededor del borde superior de la suela? Las suelas de muchos zapatos de vestir baratos simplemente se pegan con cemento, y por eso se pueden desprender fácilmente.

¿Es de cuero la suela exterior? El cuero es más resistente a los pinchazos que el hule. Y es más elegante, puesto que sus orillas adquieren mejor brillo. Sin embargo, el hule es más resistente al agua, y probablemente rinde más por el dinero que la mayor parte de clases de cuero. De modo que en algunos casos es posible que las suelas de hule sean preferibles a las de cuero. Pero, en cuanto a los tacones, el hule es definitivamente superior al cuero en los zapatos para hombres, pues dura más y es más cómodo.

Cuidado de nuevos zapatos

Cuando obtenga un par de zapatos nuevo, es prudente darles atención inmediatamente. El cuidado que reciben los zapatos cuando son nuevos afecta su duración.

Primero, muchas personas hallan que es bueno lubricar los zapatos nuevos con una sustancia repelente del agua a base de silicón, un líquido que penetra en el cuero. Esto hace que los zapatos se conserven suaves y cómodos, e impide que el agua, las sales y el sudor sequen el cuero. Después de su aplicación, deje que los zapatos se sequen completamente.

Después, debe protegerse a los zapatos nuevos con ceras. Las buenas pastas y cremas para zapatos tienen una combinación de estas ceras. Estas nutren al cuero y también impiden que le entre suciedad. Pero los betunes líquidos o en aerosol no suministran protección adecuada.

Si los zapatos son de un tono no muy común tal vez sea difícil hallar el color de betún que les cuadre. Es particularmente difícil hallar betún apropiado para los colores grises, los blancos de tonos pálidos y los colores pastel. Para zapatos de esos colores es aconsejable usar un betún neutral.

Cuando uno se pone zapatos nuevos, debe tener cuidado especial de que la lengüeta y los cordones estén bien colocados. Si desde el principio se abrochan bien, es probable que permanezcan así.

Continuo cuidado de los zapatos

Los zapatos requieren cuidado continuo, no solo cuando se compran. Esto incluye el cuidar cómo anda uno. Si uno quiere que sus zapatos se vean bien, no debe dar patadas a las cosas ni de otras maneras abusar descuidadamente de los zapatos.

También tendrá uno cuidado al ponérselos y al quitárselos. No se meta ni se saque los zapatos a la fuerza sin desatar los cordones. Si lo hace, puede dañar la parte posterior del zapato, quizás haciendo que éste pierda su forma debido a la presión. El usar un calzador es señal de buen cuidado de los zapatos. Protege la parte posterior de los zapatos.

A menudo se recomienda el uso de hormas, especialmente en los zapatos para hombres. Estas hormas encajan en el zapato para que éste mantenga su forma apropiada e impiden que el zapato se enrosque y se arrugue. Pero hay que ejercer cuidado para que las hormas no se ajusten con demasiada presión, pues esto puede hacer que el zapato pierda su forma. De hecho, un reparador de zapatos, que ha visto muchos zapatos dañados por hormas ajustadas incorrectamente, opinó que por lo general causan más daño que bien.

Examine con regularidad la condición de sus zapatos. Si hay una cortadura o raspadura, ¿qué se puede hacer? En algunas tiendas o talleres de reparación de zapatos se pueden comprar creyones para retocar. Se puede pintar la parte raspada para que cuadre con el zapato, se le puede poner un betún en pasta a fin de cubrir el daño.

¿Qué revela el examen de sus suelas exteriores? Es bueno no dejar que se gasten hasta los bordes, de modo que haya que reparar o reemplazar la vira. Este trabajo de reparación es costoso. Además, los tacones deben reemplazarse antes de que estén muy gastados. De otra manera pueden contribuir a problemas de postura.

El cuidar bien los zapatos incluye el permitirles descansar y secarse. Aunque el cuero “respira,” los pies sudan a tal grado que se acumula humedad en los zapatos. Esto es perjudicial, pues deteriora el cuero interior. Por lo tanto, siempre que sea posible, es prudente tener más de un par de zapatos, de modo que se pueda usar un par un día y el otro el siguiente. A la larga esta práctica resulta económica.

Limpieza y lustre con regularidad

La mejor manera en que uno puede cuidar sus zapatos es manteniendo el cuero en buenas condiciones. Vale la pena el darles betún y lustrarlos a menudo, una vez a la semana más o menos. Las ceras del betún impiden que se seque y se parta el cuero.

Pero asegúrese de que los zapatos estén secos y limpios antes de lustrarlos. Jamás le ponga cera a un zapato sucio. Por lo general la limpieza sencillamente envuelve el quitarles el polvo con un trapo, aunque a veces quizás sea necesario usar un trapo húmedo o mojado.

Cuando los zapatos están muy sucios, el jabón especial para cuero es un buen limpiador. Se aplica mejor como jabonadura, usando una esponja que no esté más húmeda de lo necesario para formar una espuma espesa. El jabón especial para cuero es bueno porque también obra como lubricante para el cuero. Sin embargo, el jabón común y agua tibia también quitan el polvo absorbido o incrustado. Después asegúrese de esperar hasta que los zapatos estén completamente secos antes de embolarlos y sacarles lustre.

Algunas personas prefieren aplicar el betún en pasta con los dedos. Creen que al recorrer levemente los dedos sobre la pasta y después sobre el zapato, se crea fricción y las ceras penetran más fácilmente en el cuero. Además, creen que de esta manera la pasta se puede distribuir más uniformemente; no es tan fácil el aplicar un exceso. Pero, por supuesto, el uso de un cepillo o trapo o borla puede impedir el que uno se ensucie los dedos. Después de aplicar la pasta, el frotar rápidamente con un cepillo o trapo suave saca brillo.

Sugerencias para cuidado especial

Una situación crítica para los zapatos es cuando se empapan de agua. Quizás usted pise en un charco o en lodo profundo. ¿Qué debe hacer?

Después de quitarse los zapatos, quíteles los cordones o abra completamente las correas para dejar expuesto el interior. Llénelos de bolas de papel de periódico, o inserte hormas de madera. Limpie la superficie exterior con papel de periódico o un trapo viejo. Ahora déjelos que se sequen en un lugar relativamente fresco. Nunca debe ponerlos cerca del calor o el fuego para que se sequen, puesto que esto hace que se parta el cuero. Después que casi estén secos, quizás necesite usar jabón especial para cuero para terminar el trabajo de limpieza.

Cuando los zapatos están completamente limpios y secos, se les puede cubrir con una sustancia repelente al agua a base de silicón. Deje que ésta se seque. A continuación ponga en el cuero una buena crema para zapatos y déles un lustre regular con cera en pasta. ¡Sus zapatos deben quedar tan buenos como nuevos!

Pero, ¿qué hay si los zapatos adquieren manchas que no se quitan con el jabón y el agua? Quizás tengan manchas de alquitrán. Nunca use alcohol ni blanqueadores. Estos arruinan el cuero. Más bien use un líquido para limpiar en seco preparado para las telas. Empape un pedazo de trapo en el limpiador y frote levemente la parte donde están las manchas.

La manera de limpiar los zapatos de piel de Suecia es frotarlos ligeramente con un cepillo para esta piel, pero papel de lija fino sirve mejor para sacar las manchas.

El aplicar las sugerencias susodichas le será muy útil para hacer que sus zapatos se vean presentables y duren más. Realmente vale la pena el cuidar los zapatos.

g72 8/8 págs. 24-26

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